Qué son los pólipos intestinales

Los pólipos intestinales son pequeñas protuberancias que se forman en el revestimiento interno del intestino, especialmente en el intestino grueso, luego en el colon y el recto. La forma de estos pólipos en el colon puede recordar la de un pequeño hongo o coliflor, que sobresale hacia la luz interna del órgano, con o sin vástago, según sea el caso. Los pólipos intestinales pueden ser únicos o múltiples y tienen dimensiones variables; a veces miden unos pocos milímetros, otras alcanzan algunos centímetros de diámetro.

Causas y efectos de pólipos en el colon

Generalmente, los pólipos intestinales no causan síntomas y tienen una naturaleza benigna, es decir, no evolucionan hacia otras patologías graves. Sin embargo, existe cierto riesgo de transformación en el sentido maligno; esta degeneración, aunque sea muy lenta, es más probable para algunos tipos de pólipos, como los grandes. Por esta razón, la identificación y eliminación temprana de los pólipos de colon sospechosos previene una posible evolución del cáncer colorrectal.

Los pólipos intestinales pueden aparecer a cualquier edad, aunque en la mayoría de los casos se desarrollan después de los 50 años. Las causas de este fenómeno todavía no se comprenden por completo, sin embargo, se sabe que algunos factores pueden favorecer su aparición.

El riesgo de pólipos en el colon aumenta sobre todo si hay una cierta “familiaridad”, es decir, si ya se han encontrado pólipos intestinales en otros parientes cercanos. Incluso fumar, la obesidad, la actividad física deficiente y el abuso del alcohol aumentan las posibilidades de padecerlo.

Entre los factores dietéticos predisponentes, recordamos el consumo excesivo de carnes rojas y grasas saturadas en general; viceversa, las dietas ricas en fibra y la actividad física suficiente parecen jugar un papel protector.

Otro factor importante que aumenta las posibilidades de desarrollar pólipos es la presencia de enfermedades inflamatorias crónicas del colon-recto, que incluyen la ulceración de la rectoculitis y la enfermedad de Crohn.

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