Qué es la laparoscopia ginecológica

La laparoscopia ginecológica se basa en visualizar el interior del abdomen, los ovarios, los tubos y el útero mediante un  instrumento especial conocido como el laparoscopio. Este instrumento es muy similar  a un mini telescopio pero, con un sistema de fibra óptica que lleva la luz desde una fuente de luz hasta el interior del abdomen.

El proceso de una laparoscopia ginecológica implica mirar bajo anestesia general dentro de la cavidad abdominal y en particular, los órganos sexuales como el útero, los ovarios, trompas de Falopio, mediante una cámara de pocos milímetros la cual se inserta a través de una incisión en el ombligo.

Incluso, en medio de una laparoscopia se hacen otras incisiones infracentimétricas en la región suprapúbica para introducir instrumentos finos que se basan de realizar el procedimiento quirúrgico.

El propósito principal de la laparoscopia es un diagnóstico que permite la investigación de anomalías detectables por otros medios (endometriosis o adherencias) o para confirmar el diagnóstico se sospecha por otras pruebas (ultrasonido o examen clínico).

Usos de la laparoscopia ginecológica

Por lo general, los ginecólogos emplean la laparoscopia para tratar cierta variedad de problemas de salud en las mujeres. Incluso los cirujanos generales también utilizan constantemente la laparoscopía para realizar cirugías como: apendicectomías y extirpación de la vesícula biliar (colecistectomía). Entre los casos donde debe aplicarse una laparoscopia ginecológica se incluyen los siguientes:

  • Quistes y tumores ováricos

Un ovario agrandado se puede producir debido a la región quística en el ovario o debido a la masa sólida.

El cirujano podría distinguir entre ellos y eliminar cualquier quiste o tumor por el laparoscopio,  o tomar una biopsia si se sospecha un cáncer, o extirpar el ovario completo si es necesario.

  • Eliminación de fibromas miomectomía ó miolisis

Los fibromas son tumores benignos que se van incrementando, estos emanan de la pared del útero. Alrededor del 20% o más de las mujeres mayores de 35 años tienen fibromas. Las mujeres pueden sufrir períodos dolorosos o períodos más pesados. Durante la etapa de embarazo, podría causar complicaciones, como por ejemplo un parto prematuro.

  • Ovarios poliquísticos

Esta afección afecta a una de cada cinco mujeres como resultado del trastorno en la función ovárica, en estos casos se forman muchos folículos, de hecho más de lo normal, sin embargo siguen siendo pequeños y no  se incrementan ni se maduran.

Generalmente se diagnostica por ultrasonido y se trata con medicamentos. La cirugía solo se usa en casos resistentes en los que se realiza una perforación ovárica múltiple con el laparoscopio.

  • Esterilización laparoscópica

Las parejas que no desean tener más hijos pueden realizar este procedimiento en las mujeres que se someten a la esterilización laparoscópica, los tubos se cierran con clips o anillos, incluso se pueden cauterizar.

Mediante la recuperación en la sala del hospital o la clínica, la enfermera que esté presente observará  a la paciente hasta que esté consciente y de este modo, la paciente regresará a su habitación. En caso de ser enviada a casa el mismo día, tendrá  prohibido conducir durante ese tiempo.

Como resultado de la anestesia, la paciente puede sentirse cansada y mareada, sin embargo es algo normal. Duele durante las primeras 24 horas después de la operación.

Las complicaciones menores pueden surgir de la operación que se manifiesta como enrojecimiento en los sitios de incisión o fuga de líquido de los sitios de corte o un pequeño grado de fiebre. Todas estas complicaciones son raras pero fácilmente controladas por el médico presente.

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