El tratamiento del acné
sin cremas ni pastillas
El acné es una enfermedad muy molesta que afecta a la autoestima de quien lo padece. Los granos de acnés y las cicatrices que deja hacen perder calidad de vida a los pacientes y ven como les recomienda tratamientos con cremas y pastillas que suelen dejarse por cansancio y también por falta de resultados. Sin embargo ahora hay un dispositivo que realiza el tratamiento del acné y consigue unos resultados sorprendentes que se empiezan a notar a las dos semanas de iniciar las sesiones. Este nuevo sistema se llama Fractora y pertenece a la plataforma InMode. En la imagen que acompaña a este artículo podéis ver el antes y el después de un tratamiento con el dispositivo Fractora. En Barcelona solo idermic te puede ofrecer esta nueva posibilidad de eliminar las secuelas de esta molesta enfermedad.
Qué es el tratamiento del acné
El acné es una enfermedad que se presenta generalmente en adolescentes debida a los cambios hormonales y afecta las glándulas sebáceas. También puede darse en adultos hasta los cuarenta años generalmente. Los poros que hay en la piel están conectados a las glándulas sebáceas mediante un conducto llamado folículo. Estas glándulas producen una sustancia grasosa llamada sebo. Cuando se tapa un folículo, se crea un grano o espinilla ya que el sebo no puede salir. No es una enfermedad peligrosa pero las secuelas de acné suelen ser una cicatrices muy antiestéticas.
Alternativas naturales para el acné
El tratamiento del acné no siempre requiere el uso continuado de cremas o medicamentos. En algunos casos, introducir cambios en los hábitos diarios puede contribuir de forma significativa a mejorar el estado de la piel. La alimentación, por ejemplo, juega un papel importante. Reducir el consumo de azúcares refinados y alimentos ultraprocesados, así como aumentar la ingesta de frutas, verduras y alimentos ricos en antioxidantes, puede ayudar a disminuir los procesos inflamatorios asociados al acné.
Otro aspecto relevante en el tratamiento del acné es el cuidado adecuado de la piel. Mantener una higiene suave pero constante, evitar productos cosméticos demasiado agresivos y elegir fórmulas no comedogénicas puede favorecer el equilibrio natural de la piel. Asimismo, factores como el estrés, la falta de sueño o los cambios hormonales pueden influir en la aparición de brotes. Por ello, adoptar un estilo de vida saludable y mantener una rutina de cuidado equilibrada puede ser un complemento eficaz en el control del acné.



