Alergias y defensas
Estamos en primavera y además del buen tiempo nos llegan otras visitantes menos deseadas, las alergias. Estas compañeras de viaje hasta la siguiente estación van a causar problemas a más de uno y una. Hay personas que son alérgicas desde muy pequeños y otros sufren un brote en la edad madura. Algunos especialistas han sugerido que la obsesión por la limpieza puede ser una causa de las alergias. Ducharse cada día y frotarse la piel con una esponja hace que se elimine la capa más superficial de nuestra piel que nos protege de muchos alérgenos. Una vez eliminada esta barrera natural es más fácil que penetren en nuestro organismo sustancias extrañas y generen una reacción. Otra causa de las alergia puede ser un exceso de defensas, en este caso lo mejor es usar sustancias inmunomoduladoras como es el caso de la Caléndula. También podemos elegir un suplemento alimentación que contenga un componente con estas características. Si queréis disponer más información sobre la regulación de las defensas os sugerimos consultar este artículo monográfico.
Alergias y defensas: cómo fortalecer el sistema inmunitario de forma equilibrada
Cuando hablamos de alergias y defensas, es fundamental entender que el sistema inmunitario debe mantenerse en equilibrio. No se trata solo de “estimularlo”, sino de favorecer una respuesta adecuada frente a agentes externos sin que reaccione de manera exagerada, como ocurre en los procesos alérgicos. Para ello, el descanso de calidad juega un papel clave, ya que durante el sueño se regulan múltiples funciones inmunológicas y hormonales.
La alimentación también influye de manera directa. Una dieta rica en frutas y verduras aporta antioxidantes, vitamina C y compuestos bioactivos que ayudan a modular la inflamación. Minerales como el zinc y el selenio contribuyen al correcto funcionamiento de las células inmunitarias, mientras que la vitamina D se ha relacionado con una mejor regulación de la respuesta inmune. Asimismo, mantener una microbiota intestinal equilibrada mediante el consumo de fibra y alimentos fermentados puede ser determinante, ya que gran parte del sistema inmunitario reside en el intestino.
Por último, la práctica regular de ejercicio moderado y la reducción del estrés crónico ayudan a evitar alteraciones inmunológicas que pueden intensificar los síntomas alérgicos, favoreciendo una mejor calidad de vida.


