La epidemia de cáncer de tiroides

Un estudio realizado en Finlandia reveló que el 36% de personas fallecidas a las que se practicaba la autopsia tenían cáncer de tiroides sin que esa patología hubiera sido la causa de la muerte. Los investigadores creen que si se hubieran realizados detallados el porcentaje hubiera sido mucho más elevado.

Esto lleva a la conclusión de que casi se puede considerar normal que los adultos tengan cáncer de tiroides sin que esa patología afecte de una forma significativa a la vida diaria del paciente ni sea una enfermedad normal. Es lo que se conoce como un cáncer histólogico que, o no se desarrolla más o desaparece solo.

Hoy en día el gran número de pruebas que se realicen, especialmente el cribado, han llevado a que se diagnostiquen muchos cáncer de tiroides del tipo cáncer histólogico y esto ha creado una alarma en la población pensando que existe una epidemia de cáncer de tiroides. No es así y además la tasa de mortalidad de esta patología no ha variado y sigue siendo una valor muy bajo del 0,6 por 100.000 personas en España. Un médico especialista puede llegar a realizar muchos diagnósticos de cáncer de tiroides pero estarán siendo del tipo histólogico y no biológico que es el que puede llegar a ser mortal.

Un caso muy conocido es el de Corea del Sur donde se puso en marcha un programa de diagnóstico precoz del cáncer de tiroides. En 2011 se llegaron a diagnosticar 40.000 casos de las cuales fueron intervenidas de tiroidectomía 30.000 que además debieron seguir un tratamiento hormonal. También hubo complicaciones derivadas de todas esas intervenciones: 3.000 personas sufrieron hipoparatiroidismo y 600 quedaron mudas. Este sobrediagnóstico y el correspondiente sobretratamiento no disminuyo la mortalidad por cáncer de tiroides en el país. Un grupo de médicos reaccionó, informó a la población y se ha conseguido reducir el número de intervenciones quirúrgicas innecesarias.

Sin embargo este problema tiene un alcance mundial, se calcula que que debido a este sobrediagnóstico se han operado a más de 500.000 personas, el 80% de la cuales son mujeres.¡ de países desarrollados. Estas personas están recibiendo tratamientos invasivos que nos les aportan ningún beneficio. Un estudio en Japón demostró que de 1235 pacientes con microcarcinomas papilares, sólo 3,5% tuvieron un avance de la enfermedad durante un seguimiento de 75 meses, y no hubo muertes.

Los beneficios que generan este tipo de intervenciones han llevado a que en muchos países se creen las llamadas Sociedad del Tiroides que formadas por endocrinólogos y cirujanos digestivos defiende el cribado como un derecho humano sabiendo que van a encontrar cáncer de tiroides histológico en muchos pacientes que, alarmados, quieren que les extirpen la glándula. Se usan técnicas de cirugía mínimamente invasiva con el robot Da Vinci que no deja ninguna cicatriz en el cuello.

La conclusión es que esta epidemia de cáncer de tiroides no es tal pero como representa un gran negocio en determinados países por las pruebas de cribado y las operaciones se está promocionado.

Testimonios de referencia sobre la epidemia del cáncer de tiroides

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), en Lyon, Francia ha dicho que una gran parte de los casos de cáncer de tiroides representan sobrediagnósticos y al menos medio millón de pacientes pueden haber recibido tratamiento quirúrgico innecesario. El Dr. Salvatore Vaccarella del IARC cree que más de 470.000 mujeres y 90.000 hombres pueden haber tenido un sobrediagnóstico de cáncer de tiroides, siempre en países con población con altos ingresos y poder adquisitivo como Australia, Dinamarca, Inglaterra, Finlandia, Francia, Italia, Japón, Noruega, República de Corea, Escocia, Suecia y Estados Unidos) del año 1987 al 2007. La introducción de la ecografía de cuello en 1980 ha contribuido a expandir estos casos de sobrediagnóstico.

Ell Dr. Luc G.T. Morris, del Servicio de Cabeza y Cuello, en el Departamento de Cirugía, del Centro de Cáncer Memorial Sloan-Kettering, en Nueva York declaró que es justo decir que el gran número de tumores malignos de tiroides que se está diagnosticando representa una epidemia de diagnóstico o una epidemia de pruebas médicas, más que una epidemia de verdadera enfermedad.

El Dr. Udelsman, jefe de cirugía de cirugía endocrina y director del instituto de neoplasia endocrina de Miami Cancer Institute dice que a pesar del aumento en los casos, no todos los cánceres de tiroides requieren cirugía ni otros tratamientos agresivos de intervención médica. Lo importante es que cada caso reciba atención detallada por un especialista, ya sea por un endocrinólogo o por un cirujano especializado en endocrinología.

Fuente: Acta Sanitaria.

 

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